Desde hace siglos, nuestra Carne de Ávila ha sido testigo de momentos inolvidables compartidos alrededor de una mesa. Hoy descubrimos su historia fascinante.
Mucho ha llovido desde que la Carne de Ávila fuera algo habitual en las mesas españolas.
Pero, ¿cuánto? Pues debemos remontarnos al testimonio más antiguo de la explotación bovina en esta zona, que data de la época de la prehistoria, cuya representación la constituyen los conocidos Toros de Guisando.
Nos referimos a las cuatro esculturas de toros, tallados en piedra granítica, situados en la provincia de Ávila. Pero, ¿dónde se encuentran? Más concretamente en término municipal de El Tiemblo, en el Cerro de Guisando, en la Sierra de Gredos.
Del mismo modo, en época de los romanos aparecen los bovinos avileños tirando de las carretas o en rutas de trashumancia.

Y en los siglos XIV y XV se abren ferias de mercados; el tráfico de mercancías (abundancia de carretas) y de ganado es intenso. En esta época toma importancia la Ternera de Castilla, siendo testimonio de aquel tiempo la Ermita de Ávila, popularmente conocida como “de las vacas”, en la que existe un cuadro que reproduce estos bovinos.
Además, en el siglo XVIII la Raza Castellana cobra importancia como bovino de trabajo.
Y en la 2ª mitad del siglo XIX surgirá la Raza Serrana, que con el paso del tiempo y debido a los cruces con otras razas, evolucionará dando lugar a la Avileña-Negra Ibérica. Por eso decimos que trasciende generaciones…

Asimismo, hay que destacar que Carne de Ávila fue la primera figura de calidad de carne fresca reconocida en España en 1988. Y de las primeras en Europa, aprobada el 12 de junio de 1996.
Puesto que su zona geográfica abarca territorios de más de una Comunidad Autónoma es competente de su gestión y control el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
La zona de producción de las explotaciones con ganado cuya carne es apta para ser amparada por la IGP, está constituida por determinadas Comarcas Agrarias de las Comunidades Autónomas de Andalucía; Aragón; Castilla-La Mancha; Castilla y León; Extremadura; La Rioja y Madrid.
Que nuestra IGP Carne de la mejor carne del mundo es innegable. Nuestros cortes de carne han sido motivo de reuniones, risas y recuerdos inolvidables en infinidad de hogares. Y es que, más que carne, Carne de Ávila es una experiencia. Son cortes que cuentan historias.

Es una carne que presenta una consistencia firme al tacto, ligeramente húmeda y textura fina. ¡Y es única! Su color es brillante entre rojo claro y rojo púrpura, con grasa de color blanco a crema y de una elevada apreciación global por su terneza, intensidad y calidad del sabor.
Debido a estas características, la Carne de Ávila es de las mejores valoradas en la apreciación global en las valoraciones sensoriales realizadas. ¡Cada bocado nos transporta a un mundo de sensaciones inigualables!
¡Y nos sentimos muy orgullosos que, a día de hoy, puedas disfrutarla en tu mesa! ¡Gracias por elegirnos!